Acabado de calidad espejo: Ra 0,01–0,05 μm.
Acabado semiespejo: Ra 0,1–0,2 μm.
Cuando la rugosidad de la superficie excede estos límites especificados, el producto terminado puede presentar defectos superficiales como puntos brillantes, ondulaciones o una apariencia opaca o mate; en ese caso, se requiere un pulido para restaurar la superficie a sus especificaciones originales.